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ELLAS: Virginia Woolf y Simone de Beauvoir

Virginia Woolf y Simone de Beauvoir son nuestras invitadas hoy. Virginia nos quiso independientes y Simone, además, nos quería libres. Cada una, desde su trinchera y circunstancia, creía profundamente en una mujer dueña de su propia vida y por eso las hemos elegido para nuestra Nueva Colección de Papelería, para que su fuerza nos inspire y nos acompañe a diario. Simone es la protagonista de nuestras agendas de año académico y la habéis visto en libretas, tazas y carpebooks. A Virginia no la tenéis tan vista aún porque (atención: sorpresa) será la protagonista de nuestras agendas anuales.  ¿Quieres conocer un poco más a Virginia Woolf y Simone de Beauvoir?

Virginia Woolf

VIRGINIA WOLF: ALMA INSPIRADORA

Virginia Woolf contribuyó con sus obras al cambio de rol de la mujer en la sociedad. En 1929, publicó “Una habitación propia, un ensayo sobre la mujer, la creatividad y los requisitos de la libertad, que aún hoy se reconoce como uno de los libros feministas más importantes del siglo XX. En él reivindica un espacio y una independencia poco habitual entre las mujeres de la época, incluso entre las adineradas, afirmando que la emancipación de la mujer pasaba, siempre, por el hecho de tener dinero propio. Virginia sabía lo que suponía ese dinero propio: a ella le había permitido escribir y crear una editorial, Hogarth Press, y tener una gran influencia en el mundo de la literatura. La editorial publicó a autoras y autores noveles y se arriesgó con libros poco ortodoxos.

Una habitación propia

Una mujer avanzada a su época

A mediados de los años 20, Virginia era una mujer de éxito. Acababa de publicar su novela más conocida, La señora Dalloway, y había conocido a uno de los grandes amores de su vida, Vita Sakville-West. Vita estaba casada, como Virginia pero ambas se enamoraron. Con el tiempo, la relación derivó en simple amistad, pero Vita fue su musa durante un tiempo, y le inspiró una de sus obras más originales, “Orlando”. De este libro, el hijo de Vita diría tiempo después que se trataba de la carta de amor más bonita del mundo.

Virginia Woolf

A pesar de su genialidad, Virginia no consiguió nunca ser completamente feliz. Su vida fue digna de sus novelas, complicada y tormentosa, con momentos de dudas y profundos cuestionamientos. Era luz y sombra, pero su fuerza y espíritu siguen tan vivos hoy como hace más de cien años. 

Su muerte, tremendamente poética, nos dejó huérfanas de una de las mentes más brillantes de la primera mitad del siglo XX, una mujer que afirmó siempre que sus libros eran el reflejo de su alma, un alma a la que nadie podrá nunca imponer cerraduras ni cerrojos.

Simone de Beauvoir: ALMA REVOLUCIONARIA

Simone de Beauvoir, fue una verdadera revolucionaria en muchos sentidos. No fue solamente uno de los nombres clave de la teoría feminista del siglo XX, fue una mujer comprometida con sus propios ideales, por los que luchó toda su vida.  

Fue atea en una familia religiosa, una mujer acomodada que se declaraba socialista, una mujer unida a un hombre y, sin embargo, abiertamente bisexual. Pero, por encima de todo, una mujer libre y tremendamente inteligente en una época en que pocos valoraban positivamente esas cualidades en las mujeres.

Simone de Beauvoir

Una verdadera intelectual

Estudió filosofía en la Sorbona, una de las mejores universidades del mundo, e impartió clases allí durante algunos años, hasta que una madre se quejó de que estaba transmitiendo ideas demasiado liberales a su hija. Como toda gran mujer en un mundo de hombres, sufrió presiones y censura. Por eso dejó la enseñanza y se dedicó plenamente a la escritura, dónde podría dar rienda suelta a su libertad creativa.

Esa misma libertad es la que aplicó a su relación con quien fue el amor de su vida, el filósofo Jean Paul Sartre. Nunca se casaron, aunque permanecieron juntos hasta la muerte de él, y ambos mantuvieron otras relaciones paralelas. Tampoco tuvieron hijos, Simone abogó duramente contra la maternidad, que consideraba un impedimento para que la mujer fuera totalmente libre.

El Segundo Sexo

El segundo sexo

 “El segundo sexo” es ya un clásico de la literatura y el pensamiento moderno y mantiene plena vigencia hoy, 70 años después de su aparición. En ella se denuncia el papel secundario de la mujer en la sociedad y la familia. Según ella, desde un punto de vista intelectual y cultural, las mujeres no existimos más allá de como nos han dibujado los hombres. Podemos optar por amoldarnos a esa idea… o no hacerlo. Podéis imaginar que fue algo trementamente escandaloso. Francia estaba intentando superar la herida de la guerra, pidiendo a las mujeres que volvieran a casa y tuviesen hijos.

taza Simone de Beauvoir

Simone después de la revolución

Simone viajó por los países comunistas y se manifestó en favor de la descolonización y en contra de la guerra del Vietnam. También colaboró activamente con los movimientos feministas de los 60 y, en 1973, firmó «El Manifiesto de las 343», en donde 343 mujeres afirmaban haber abortado y pedían que esa práctica se legalizase. Su brillante pensamiento sirvió para establecer la idea de igualdad de género y reivindicar que la mujer es mucho más que una esposa y madre.

Así fueron Virginia Woolf y Simone de Beauvoir. Mujeres fuertes y valientes que marcaron un antes y un después en la historia. Desde nuestras colecciones queremos darles voz y aportar nuestro granito de arena para que conozcas un poco más a estas dos escritoras maravillosas que configuraron el pensamiento feminista del siglo XX, y que dejaron todo un legado de pensamiento que, si aún no lo conoces, te invitamos a descubrir.

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